Estática

Soledad
Llama de fuego helado
Dulce melodía de la noche
Piel agrietada
Luna invertida
Noche melancólica

El vaivén de las hojas cuando sopla el viento
El recuerdo ambivalente de tu rostro
La amargura de tu imagen
La dulzura de tu voz

Silencio
Pequeñas implosiones de sonido
Lazos de estática
Ritmo envolvente

Luz parpadeante que hipnotiza mis sentidos
Luz que se lleva mis memorias
Luz que me envuelve en tu cariño
Luz que me lleva al sueño

Secuencia
Obscura e invisible secuencia
Piezas
Voces que cantan mis tristezas

Notas que socavan mi compostura
Que invitan una lagrima a salir
Razón que la amordaza en mi garganta

Plenitud
Imperceptible ilusión
Vacío

Flotando en mis dulces pensamientos
Felicidad desbordando mi ser

Deseo inalienable de mí
Certeza inexorable de mí

Exigüidad

Bendición

Anabel

Como una brisa verde azulada
Como un rosa de algodón de azúcar
Como el viento que sopla en otoño
Como el sonido de las hojas secas.

Un flujo iridiscente,
arcoíris de sonidos.
Un ave azul que vuela,
sin ataduras por el cielo.

Como un fuego artificial en el cielo
Melodia del atardecer
Libro de palabras vivas
Quimérica alma libre y sincera.


Solitude

En la soledad de la noche, enfrente de mi monitor mientras escucho alguna melodía que no ayuda a mi autocompasión me pregunto porque no hay nadie a mi lado.

Cuando hay alguien a mi lado me pregunto porque el silencio entre respuestas parece representar en una forma exagerada la distancia entre nosotros.

Cuando hay alguien realmente cerca me pregunto porque n puede quedarse en vez de convertirse en un extraño de nuevo.

Toda mi vida he sentido un vacío que alguien debería ocupar, un anhelo que debería ser llenado. Algo que mi corazón desea fuertemente. Algo que mis brazos desean abrazar. Algo que deseo sentir. Algo que sentir.

Siempre que vuelvo a mi casa después de estar lejos siento que olvide algo en el viaje, que olvide encontrar algo.

Yo sigo buscando.

En este mundo la gente parece dar todo por sentado. Parece que solo yo me sumerjo en ilusiones. Parece que solo yo pienso que algo no esta bien. Parece que solo yo necesito de eso. Parece que yo soy el punto de tinta negra en una sabana blanco brillante. Destacando... contrastando; mi vacío contra su luz, mi oscuridad contra su plenitud.

Yo no se qué pasa, yo no se por qué: Me declaro un ignorante que no sabe como vivir. Un pequeño instante en el tiempo. Un estudiante con matricula vencida.

La vida es un libro en blanco. Cada momento es una palabra. Cada día una oración. Una cosa hay que tomar en cuenta: en algún momento pasaremos la pagina y nos daremos cuenta que, para bien o para mal, lo que hicimos ya está escrito; que la tinta se esta acabando; que es la ultima pagina.

Segunda revelación: El umbral de sal.

Más allá de aquel umbral de sal

Donde las luces y las sombras bailan un vals

Donde las hojas ateridas caen

Donde las lágrimas burlonas no fluyen

Donde las risas tristes no hacen eco

Y donde la mascara de oxido está rota

Mas allá de aquiel umbral...

Estoy yo.

Canción de cuna

La realidad que me rodea
parece un sueño retorcido,
del deseo oculto que yace en mi corazón;
que rompe tu imagen tres veces,
para después llorar
y dormir de nuevo.

Requiescat in pace

1
La luna parecia estar hecha de terciopelo aquella noche. Aquella hermosa melodía sonaba por toda la casa.
Estaba sentado en una mecedora, mirando el cielo.
-Cerro sus ojos-
Imaginó:...
...Que comprendía; que era comprendido; que todos eran felices.



2
Busco entre las cosas de su abuelo -en aquel grande baúl escondido entre el desordenado sótano- esperaba encontrar algo con que jugar, pero solo habían prendas desgastadas; cartas amarillas por el paso de los años y una cajita de música. Una melodía misteriosa fue la que toco al abrirse, invitaba a la nostalgia.




3
Los golpes habían sido demasiados.
Estaba tirada en el suelo, a mitad de la calle. Tenia cardenales por todo el cuerpo. Su inocencia rota. Su pureza desgarrada y su corazón sangrando.
La lagrimas no alcanzaron para limpiar su desgracia, ni los gritos para ahuyentar el dolor. Su memoria se rehusaba. Su ser lo rechazaba. Pero la soledad le daba la bienvenida.
Que tristeza. Que desgracia. En aquella calle solitaria, en esa fría noche, murió.





4
Saco su libreta y comenzó a dibujar. Dibujó el cielo, las nubes, el mar, las flores, pero al llegar a su sonrisa se detuvo. Se detuvo por el espejismo de su mente, por la ilusión de su corazón y la broma de mal gusto que le jugó la vida.